Para comenzar, me propuse “conversar” sobre las buenas pelis que vemos, y me atrevo (humildemente) en esta primer instancia, a comentar un poco sobre “2001: Odisea en el Espacio” y cuáles fueron aquellas sensaciones e incertidumbres que surgieron cuando la vi por primera vez.
La considero, en primer lugar, una Gran obra de la ciencia ficción, aunque es mucho más que eso.
Esta peli, estrenada en el 68 fue dirigida por uno de mis directores predilectos, Sir Stanley Kubrick. Está basada en una idea/libro de Clarke, autor maravilloso hasta que se convirtió como Stepehen King en un marketinero “productor masivo de literatura“.
Kubrick, durante su vida fue un gran fotógrafo, adicto al jazz y al ajedrez. Paradójicamente (o no), estas aficiones marcaron de alguna manera la forma de contar sus películas.
“2001” tiene una mezcla fascinante de contenido filosófico y humano, pocas veces expuesta en un mismo film. La música de R. Strauss nos induce a recordar a Nietzche y su obra “Así Hablaba Zaratustra”. En este relato, su autor, nos cuenta cómo el hombre puede superarse a sí mismo, liberarse de los prejuicios que nos limitan y nos esclavizan y convertirnos en un hombre supremo, puro. Si comprendemos en su máxima expresión lo anterior dicho, miraremos con otros ojos, con una mirada más profunda el desarrollo de este film.
Es una película “al estilo frances”, lenta, muy lenta si las comparamos con el cine actual, pero no es casualidad (y veremos por qué).
“El amanecer del hombre” es el primer “capítulo” de la peli. El primate “evoluciona” a hombre. Este crecimiento, esta superación de inteligencia conlleva una violencia evidente. Ahí es donde aparece el famoso monolito, un elemento ajeno a nuestra tierra, algo perfecto por donde se lo mire que, casualmente, estimula esa evolución.
A continuación, sucede algo mágico, visual y espiritualmente hablando. Saltamos miles de años de historia de la humanidad, en donde el hombre-mono rabioso luchando por un lugar en el desierto convierte un hueso arrojado al aire, en una nave espacial flotando en el espacio. Y, todo esto, con “El Denubio Azul” de Strauss de fondo.
Sigue, mostrándonos los grandes avances tecnológicos aeroespaciales, las videoconferencias (que adelantado!) los primates, perdón, los hombres de poder, ocultando información.
Después de 18 meses, nos encontramos (si nos metemos en la peli, vivimos a la par de los personajes) en una expedición a Júpiter con dos tripulantes (el resto hibernaba) y una máquina de avanzada llamada HAL (en un mensaje criptográfico sencillo, encontramos a IBM cambiando la letra anterior del abecedario. La empresa no quiso exponer su nombre en una máquina “defectuosa”)
Ahora pregunta…no les da la sensación que los tripulantes humanos parecen más fríos y calculadoras que una máquina que se rebela por recibir órdenes contradictorias luego de “descubrir” que están ocultándole algo?…
Precisamente, lo que infiere HAL (perdón, le di un toque humanista) es que algo está fallando en los sistemas de comunicación, algo o alguien está impidiendo que la nave haga contacto con la Tierra, para ocultar información “confidencial”. Su descubrimiento es real, lo que genera una tensión manifiesta entre los tripulantes y “ella”…
Nos vamos acercando a la culminación del film, donde la “muerte” de HAL es una de las escenas más emblemáticas del cine. La máquina intenta retrasar su final, se podría decir que su muerte es más humana que mecánica (fíjense cómo puede emocionarnos más este “debilitamiento” de la máquina en lugar de la muerte de los tripulantes que hibernaban).
Luego de este momento, Dave (personaje a mi criterio excepcional, “el elegido”) abandona la nave y descubre / despierta. La presencia de un monolito nos fomenta la idea de una nueva evolución y, esta vez, la más mágica.
Este nuevo paso (grandes escenas tiene este capítulo) es un nuevo despertar, un hombre más puro…una inteligencia superior, con conciencia y pureza. Pero también puede verse como un regreso (la imagen del feto acercándose a la Tierra), como si tratara de un cuento sin final.
Y esto también hace a la grandeza de Kubrick: cada interpretación resulta válida, cada uno de nosotros puede vivir a “2001” como una película particular, especial según nuestras propias creencias…
Esto es todo por hoy…a los que leyeron, les agradezco infinitamente, porque es lindo sentir que uno escribe para alguien más, además de uno mismo…
Dedicado a: mi mami y papi, por tantas charlas sobre esta peli…GRACIAS
PD. Frase de Woody Allen relativa a esta película: “Después de haberla visto repetidas veces, me di cuenta que es la primera vez que siento que un artista está “muy” por encima de mí.”
En términos diplomáticos… Que tipo pelotudo